Crítica Pàtria – La leyenda Otger Cataló y los 9 barones de la fama – Cariño y épica con esencia catalana

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Las leyendas que nos explicaron desde pequeños, han inundado los conocimientos sobre nuestras raíces. Esa fantasía, ese aura de desconocimiento, esas medias tintas entre verdades y misticismo siempre nos han llamado la atención. Y por ello Pàtria, nos dejó intrigados y nos cautiva desde el primer momento. La historia sobre los orígenes del nombre de Catalunya, sobre un personaje llamado Otger Cataló , sobre los nueves varones de la fama… Algo que ni en el colegio habíamos escuchado. Una historia con motivos épicos que tenía que ser contada. Nosotros pudimos disfrutar de la película y os traemos nuestras impresiones. Blandid vuestra espada que comenzamos.

Otger Cataló una auténtica leyenda

El film cuenta con una vibrante tonalidad épica que nos permite viajar a parte de nuestras raíces. Nos sitúa en un constante vaivén entre dos épocas: El Siglo XV y el VIII. Con un fundamento histórico, nos sitúa en el monasterio de Sant Llorenç, donde Climent de Vallcebre  en sus últimos alientos de vida transmite la historia que cambiaría la perspectiva de las raíces de Cataluña. Esa es la historia de Otger Cataló, un personaje mítico que combatió con ferocidad a los Sarracenos, junto a los 9 varones de la fama.

Su carismático director Joan Frank Charansonnet, ya nos explicó sus referencias: “Una Braveheart a la catalana”, pero también dejó claro que todo lo que diferenciaba de presupuesto se había puesto con cariño y esfuerzo y eso en el resultado de la cinta se percibe con claridad.

Épica bien expresada en una historia con ritmo

Cuando nos centramos en los aspectos más cinematográficos Pàtria sale bien parada. La historia que nos cuenta, no deja de ser interesante. El sincero desconocimiento de esta leyenda llevará a muchas personas a las salas y como nosotros, documentarnos en la medida de lo posible sobre las fuentes y los hechos, harán disfrutar una película con buenos cimientos. Realmente te sientes dentro de esa leyenda, ya que en muchos momentos, es ese misticismo el que mueve el hilo argumental. Existen ciertos huecos en la historia que son tapados con esa aura verde que inunda cualquier historia con tintes legendarios.

Es en la interrelación entre los dos hilos argumentales, donde la película comienza a mostrar algunos fallos. La incorporación de muchos personajes secundarios mengua la solidez de sus historias. Muchas acaban diluidas por el peso de la historia que más nos interesa. Y a su vez, es esa historia épica bien contada, la que nos deja con ganas de más. 

De igual manera, el hecho de que nos intrigue la historia del siglo VIII es buena señal. Lo que promete la película, lo aporta en la medida de lo posible con sinceridad. Es en esa parte más épica que Pàtria brilla. En los últimos estrenos de inversiones millonarias veíamos escenas de acción nocturnas y con una visibilidad nula y muy poco esfuerzo tras las cámaras. En Pàtria las escenas de acción, menos de las que nos gustarían, están rodadas de manera sobresaliente, sobria. Sin florituras pero sin fallar.

Como el propio Joan Frank Charansonnet confirmó, no veremos batallas con miles de secundarios y muñecos reproducidos con CGI, como en el Señor de los Anillos o Game of Thrones. De igual manera en nuestras tierras, las batallas eran mucho más reducidas, mucho más personales. Y ahí debemos felicitar al equipo ya que superan lo esperado.

El casting y el reparto, un gran sello de calidad

La caracterización y la elección de cada uno de los actores es realmente buena. Destacando el papel del protagonista Miquel Sitjar, quien traspasa la pantalla con su contundencia épica y sus monólogos bañados en epicidad. El narrador de la historia un Boris Ruiz soberbio. Y quién más destacamos Ali El Aziz, el antagonista de la historia quien se marca una batalla final con una intensidad que recuerda a actuaciones de Ben Kingsley. Ese toque teatralizado le sienta muy bien, tanto a la fotografía, como a la película en general.

No podemos acabar el artículo sin hablar de increíble Banda Sonora. Ricardo Boya se convierte en el ingrediente esencial de parte de la epicidad de Pàtria. Una de las mejores partes de la película es ver como lugares que has visitado, montañas que has recorrido, retumban con esos temazos con tanta intensidad. Para mi, el motivo esencial para ver esta película en los cines, su buena combinación con una instrumentación excelente.

Pàtria: El resultado del cariño y la epicidad

Pese a ser una película con aspectos a mejorar, se convierte en una producción que no baja de ritmo. Es sincera y honesta. Creemos en apoyar el cine local, el cine pequeño, sobre todo porque en cada fotograma se percibe claramente ese mimo que han querido dar.

En la presentación estuvimos en contacto con los actores, pudimos compartir opiniones y eso da una dimensión extra a cualquier película. Agradecemos a El Cinèfil y a Blogos de Oro por la oportunidad de conocer a todo el reparto y poder dar a conocer una película que ojalá consiga lo suficiente para seguir apoyando el cine pequeño. El cine del cariño.

Nos leemos pronto.

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  • Francisco Romero Molina

    Como siempre en vuestra linea , excelente critica.

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