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Crítica Baby Driver – Quemando asfalto al mejor ritmo

Baby Driver

Edgar Wright no es el chico más popular del cine. En términos de taquilla sus títulos no han destacado. Tiene una forma de hacer y un humor que no casa con todos. Pero unos pocos iluminados (afortunadamente cada vez más) hemos logrado ver la verdadera genialidad de este director. No es la profundidad de las historias que nos cuenta o la de sus guiones, sino su habilidad de crear composiciones visuales tremendamente imaginativas y enérgicas. Y es ahí donde brilla Baby Driver y se posiciona como uno de los estrenos imprescindibles del mes y del año.

El preludio de Baby Driver

Todos tendremos nuestro título preferido de este director, cuyas películas, después del escepticismo inicial, están adquiriendo categoría de clásicos de culto como es el caso de Scott Pilgrim contra el mundo. No hay duda de que Edgar Wright es un genio a la hora de subvertir cualquier género, desde el terror, el western, la ciencia ficción y, ahora con Baby Driver, la acción. Además es innegable en cada nuevo proyecto el progreso en su manera de hacer, cada vez más pulida.

El cuidado que ha puesto en Baby Driver es evidente. No nos sorprende si sabemos que el director de Zombies party y Bienvenidos al fin del mundo llevaba años cocinando a fuego lento su último trabajo. Además es su obra más personal al ser el primer guión que escribe en solitario. Una excusa perfecta para construir algo totalmente al servicio de su poderosa inventiva.

La fórmula de siempre como nunca la has visto

El argumento no es nada nuevo. Baby (Ansel Elgort) es un joven con un talento especial al volante. Por determinadas circunstancias acaba mezclándose con un mafioso (Kevin Spacey) y otra gente turbia, actuando como conductor de fugas en diferentes robos. Baby está intentando librarse de todo eso al tiempo que conoce a una adorable camarera (Lily James) de la que se enamora al instante. Pero siempre hay algún criminal dispuesto a torcer las cosas. Ya se sabe. Cosas de malos. Las consabidas complicaciones y amenazas acaban enfrentando a nuestro protagonista con todo el mundo y lo llevan a un desesperado final.

Baby Driver

¿Por qué alguien querría ver algo tan trillado? Definitivamente no es por tener un guión audaz. No, los diálogos son en su mayoría inverosímiles y bastante chorras. Pero no resultan del todo ridículos porque es obvio que no hay intención de que actúen como pilar. La película no se apoya en ellos. Son un mero elemento descriptivo, bien de la acción bien de los personajes.

Tampoco aquí hay elementos originales. Está lo de siempre: el líder manipulador, el bocazas desequilibrado, el frío asesino, la gatita mala, el angelito indefenso y el buenazo acorralado. Lo curioso es cómo a pesar de representar elementos tan estereotipados, ninguno resulta fastidiosos. El reparto logra que sus personajes sean lo que tienen que ser. Destacan Ansel Elgort (para mi sorpresa), que además derrocha química con Lily James. Y por supuesto Jamie Foxx como Bats construye la némesis perfecta del protagonista.

Pero como digo, todo esto son complementos. La genialidad de Baby Driver es la experiencia tan puramente visual que nos ofrece. Y ahí mucho tienen que decir los planos rodados de forma secuencial que la pone a la altura de clásicos del género. Unas persecuciones de locura, y una acción que eleva el tono a medida que avanza la proyección acaban llevando a un caótico y algo descontrolado final. Edgar Wright ha prescindido del toque paródico al que nos tiene acostumbrados y pone toda la carne en el asador en su composición de las escenas de acción. Puro ritmo.

Baby Driver

All you need is one killer track

Si todo lo dicho anteriormente no te ha convencido hay una cosa que sí lo hará. Y es que la banda sonora de Baby Driver hace que el resto de la película funcione por sí sola. Lejos de ser un simple acompañamiento, se alza como el verdadero protagonista, haciendo que todo baile a su son. Y cuando digo todo es TODO. Los personajes, las secuencias de acción, las emociones… Incluso a mí. Solo con la intro me hicieron bailar en la butaca. Y bailando salí.

El repertorio va desde el jazz y el blues hasta el rap, pasando por el rock más auténtico. The Beach Boys, David McCallum, Blur, Barry White, Simon & Garfunkel y hasta Queen son solo algunos de los que oirás. Una mezcla tan variopinta como el espectro de emociones humanas. Un verdadero alivio musical para todos aquellos que estamos hartos de la saturación reggaetonera propia del verano.

La perfecta sincronización de las escenas con la música casi hacen pensar en que todo está planteado como un musical de acción. Y es que encaja todo con una precisión geométrica y un gusto exquisito. A pesar de todos los  derrapes, frenazos y acelerones, la simbiosis con la banda sonora es tal que elimina cualquier estridencia. Hasta los disparos tienen ritmo.

Baby Driver

Baby Driver: sin frenos hasta la meta

Tanta emoción y acción hacen que mantener el ritmo sea algo complicado. Baby Driver arranca acelerando a fondo y es lógico que en la recta final se resienta y pierda algo de fuelle. Con el depósito en reserva y los neumáticos más lisos que una hoja en blanco Edgar Wright conduce algo descontrolado y de manera frenética hacia un desesperado final. 

Pero por encima de sus flaquezas, Baby Driver es una combinación perfecta de referencias clásicas, slapstick y cine de masas que convierte una idea comercial en algo realmente fresco. Una película que sin tener una gran ambición argumental cumple con su propósito de inyectar una buena dosis de adrenalina y ofrecer entretenimiento gracias a una ejecución magistral del montaje. Es dinámica, es divertida, es delirante. No está hecha para que te la creas sino para que la disfrutes. Yo lo he hecho ¡y cómo!

Y a vosotros ¿qué os ha parecido Baby Driver? ¿Sois fans o haters de Edgar Wright?

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Critica de La Mula: Una cinta realista y estremecedora

La Mula

En La Mula Clint Eastwood interpreta a Earl Stone, un florista entusiasta de Illinois, se especializa en la cultura de una flor efímera que solo vive un día. Él sacrificó su vida y su familia por esa flor, que ya no quiere saber sobre él. En el medio oeste, compungido por la desindustrialización, el comercio colapsa y Earl se ve obligado a vender la casa.

El único bien que queda es el repunte con el que llegó a 41 estados de los 50 sin recibir una multa. Su actitud de conducción atrae la atención de un extraño, que le ofrece un trabajo lucrativo. Un cartel no oficial de narcotraficantes mexicanos, liderado por un hedonista y un jefe gourmand, estos quieren transportar grandes cargas de drogas desde Texas hasta Chicago.

Earl está de acuerdo sin hacer preguntas, cargar en un garaje y llevar a un motel. La venerable edad la hace poco sospechosa e irrelevante para la DEA. Veterano de guerra convertido a ‘mula’, Earl olvida los principios de orgulloso defensor del paísPor unos pocos dólares más . Pero el camino es largo.

Para Clint Eastwood, la pregunta es el tiempo que le queda. Una pregunta urgente surgió de las aguas del Río Mistico y se resolvió cinco años después en Gran Torino. Walt Kowalski, misántropo irascible y veterano de la Guerra de Corea, será su último papel. Clint Eastwood pone en escena su final, al menos hasta la próxima. Porque once años después, el autor que se beneficia de la extensión eterna de los dioses del cine, toma el camino nuevamente en un viaje extra testamentario.

Clint Eastwood sigue aumentando su leyenda

La Mula

La Mula es más que esto, más que el nuevo retrato de un viejo héroe reaccionario que limpia sus pecados. Para Clint Eastwood ya no es hora de escribir su leyenda y jugar con su mito. Perfectamente consciente de lo que provoca, es divertido, pero permanece seco y auténtico detrás de las arrugas de un hombre que ya no tiene la angustia del envejecimiento sino el miedo a morir.

Cuando aparece en la pantalla, el corazón se detiene porque Clint Eastwood siempre es condenadamente excepcional, con su apariencia clara, la sonrisa franca y la silueta imponente que no ha perdido nada de su elegancia pero que no puede ni quiere ocultar el peso de sus años. Esa vulnerabilidad que acompaña a la vejez. En el momento en que presiona, como los secuaces del cartel mexicano, el autor responde ralentizando.

Después del frenesí de El Francotirador y 15:17 Tren a París, esta película tiene un ritmo distinto, es el de un hombre consciente a quien no le queda mucho por recorrer pero que realmente no tiene prisa por llegar al destino. El viaje se disfruta a bordo de un Ford F-100 de los años 70. La Mula es la segunda película ‘Fordist‘ de Eastwood después de Gran Torino, un título dedicado a otro brillante automóvil de Ford. La fascinación por el fordismo, un peculiar método de producción en cadena, explica tal vez la cadencia infernal con la que el director hace sus películas, treinta y ocho de 1971 y la treinta y nueve ya está “ensamblada”.

Sólido como un mito, ilumina su “trabajo corporal” y avanza en la radiante película, con el sombrero en la cabeza, agitando las cejas, provocando a los damas armados, entregando flores a las damas o cantando canciones al volante, un impecable florilegio del país y Alma, a lo largo de las carreteras vacías del medio oeste. Basta con verlo, observar cuidadosamente todos sus gestos, que constituyen la materia prima de la película, adivinar lo que la anima a los ochenta y ocho años: extraer toda la vitalidad que queda en su cuerpo y en el de su nación, los dos siempre coinciden. en su cine.

Un ciudadano común se convierte en una mula del cartel

La Mula

El criminal perfecto es un estadounidense promedio, irreprochable e inofensivo. El buen republicano se convierte en una mula del cartel y desafía la ley, encarnada por el agente de Bradley Cooper, eco lejano pero invertido, cazador y no cazado, como lo fue en Un Mundo Perfecto.

En un mundo políticamente correcto, su Earl tiene un lenguaje y comportamiento irreduciblemente inapropiados, trata a los mexicanos de “frijoles rojos”, toma lesbianas para hombres y llama “negro” a un viajero afroamericano varado junto a la carretera. Si en la vida de Eastwood desprecia abiertamente lo políticamente correcto e insiste en la responsabilidad individual, en el cine es infinitamente más sutil.

La Mula sólo reitera la complejidad, la riqueza y también el carácter indiscutible de su cine. Republicano de hecho, libertario de corazón, ya que su Earl tiene una ‘buena palabra para todos’, pero nunca duda cuando se trata de defender a los más débiles. En una historia que es gratificantemente emocionante, Eastwood revela el miedo visceral de un motorista latino detenido por la policía durante el viaje de caza “mula”.

Unos pocos minutos para resolver sus cuentas con el racismo y el abuso de poder de la policía estadounidense. Quien sabe que su trabajo no se sorprenderá, pero al verlo encarnar esos valores, entregarse en cuerpo y alma, devorar el cine con ganas, tranquilizarlo.

La transposición de una historia real, la de Leo Sharp, un veterano de la Segunda Guerra Mundial arrestado a los noventa por narcotráfico y obsesionado solo por sus flores, La Mula le permite a Clint Eastwood desarrollar el remordimiento por sus seres queridos detrás y no es una coincidencia que Alison Eastwood interpreta a Iris, hija herida por la negligencia de un padre que ya no habla la palabra.

Un héroe a su manera

La Mula

El elenco también cuenta con Andy Garcia, sin la larga barba con la que estamos acostumbrados a verlo en un lugar bien conocido, en el papel de El Chapo. Una maravillosa Dannie West , en el papel de su esposa Mary. Bradley Cooper, como se mencionó, en el papel del papel del detective Colin Bates. Y Laurence Fishburne , el agente especial de la DEA.

Dada la edad, el papel le queda perfectamente. Eastwood puede permitirse ser director, guionista, intérprete y productor. Lo hizo en la calle en el cine estadounidense. Al igual que ese mensajero. Esperando que la meta todavía esté un poco lejos. Todavía necesitamos su habilidad narrativa e interpretativa.

En un cine que continuamente propone historias de superhéroes , él también lo es, a su manera.

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Reseña de Green Book: Una amistad sin fronteras

Green Book

Green Book se basa en la historia real de Don Shirley, un virtuoso de la música clásica, y su conductor temporal en su viaje a través del prejuicio racial y las diferencias mutuas. Nueva York, 1962. Tony Vallelonga, llamado Tony Lip, es un portero en Copacabana, pero el restaurante tiene que cerrar durante dos meses debido a trabajos de renovación. 

Tony tiene una esposa y dos hijos, y debe encontrar maneras de llegar a fin de mes para esos dos meses. La buena oportunidad se presenta en la forma del Dr. Donald Shirley, un músico que está a punto de partir para una gira de conciertos con su trío por los estados del sur, desde Iowa hasta Mississippi.

Lástima que Shirley sea afroamericano, en una época en que la piel negra no era bienvenida, especialmente en el sur de los Estados Unidos. Y que Tony, italo-americano creció con la idea de que los negros son animales, ha desarrollado para ellos una buena dosis de racismo.

Un par con muchas diferencias

Green Book

Don Shirley es un musico educado, habla muchos idiomas, se viste como un dandy y no soporta la vulgaridad, mientras que Tony Lip es ignorante, habla con un fuerte acento del Bronx salpicado de expresiones pseudo-italianas, siempre come comida rápida con sus manos y presume de ello. Pero Tony es el hombre adecuado para acompañar al refinado músico de color y resolver a su manera los muchos problemas que el dispar dúo encontrará en el camino.

Sería demasiado fácil etiquetar Green Book como una película tipo Paseando a Miss Daisy perop a la inversa, y no haría justicia a los muchos niveles que esta película descaradamente dominante se esconde bajo la pátina ultracool de una América de los años sesenta en la que la música, la ropa y los ambientes son, literalmente, un grito.

Peter Farrelly es el director, la mitad del dúo de hermanos que ha borrado lo políticamente incorrecto en la pantalla grande con películas como Algo pasa con Mary y Dos tontos muy tontos, y quien mejor que él podría cruzar los estereotipos étnicos y raciales sin negarlos, construyendo una historia (escrita en conjunto con Brian Currie , también productor, y Nick Vallelonga) que es para tres cuartas partes de la comedia hilarante y para el cuarto drama restante aún actual?

Una historia sobre los valores y la dignidad

Green Book

La fuerza impulsora detrás Green Book son los dos intérpretes: Viggo Mortensen en el papel del crudo italiano y resistente a las reglas, pero dotado de sentido común innato y buen corazón, y Mahershala Ali en los del músico afroamericano culto y medido.

Y dado que su interacción debe llevar al crecimiento mutuo, así como a la comprensión mutua, Tony Lip tendrá que aprender de su pasajero que los pequeños tramposos, las palizas y la “basura” mantienen a personas como él ancladas al último escalón de la escala social así como Don Shirley tendrá que volver a conectarse con su esencia “afrodescendiente” y dejar de mirar a las personas de su color como cuerpos extraños.

El Green Book del título es una guía para los conductores afroamericanos, obligados a conducir solo en ciertas carreteras y a permanecer solo en las instalaciones asignadas a ellos, pero la película de Farrelly (que también cuenta con las productoras ejecutivas, Octavia Spencer).

A través de los territorios prohibidos y las costumbres tácitamente aceptadas Green Book es una verdadera diversión, una película estadounidense clásica escrita para un gran público, dirigida e interpretada con todos los atributos, e incluso lo que podría parecer excesivamente placer oculta una medida no despreciable de valor y dignidad. 

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Reseña – Aquaman: Una aventura épica del Rey de Atlantis

Aquaman

Hemos podido ver este lunes Aquaman y hoy le traemos la reseña sobre esta gran cinta dirigida por James Wan, Aquaman es la sexta película del DCEU que comenzó con una gran cinta como lo es El Hombre de Acero (2013) pero luego ha tenido un par de tropiezos como lo fueron Escuadron Suicida (aún no entiendo como ganó un Oscar) y La Liga de la Justicia, ahora James Wan ha cambiado el juego y ha hecho esta película a su modo, a su estilo y le ha salido un producto muy bueno.

Aquaman, Un Rey que no quiere ser Rey

Aquaman

Si le preguntas a cualquiera si quisiera ser un Rey de una ciudad avanzada tecnologicamente y con muchos recursos lo más lógico es que te digan que si, pero ese no es el caso de Arthur, a el no le interesa el trono, el solo usa sus habilidades para ayudar a las personas, no está interesado en ser un monarca ni un lider, el es un hombre solitario que no disfruta trabajar en grupo.

En esta cinta vemos el recorrido del héroe muy marcado, ya que lo vemos desde su nacimiento hasta convertirse en Aquaman el Rey de Atlantis, Arthur es el resultado de la unión de dos mundos, el mundo submarino y el mundo terrestre, se supone que el sería el puente entre los dos mundos, pero no pudo disfrutar de su madre por mucho tiempo ya que esta tuvo que sacrificarse para salvar su vida y la del padre de Arthur.

Asi que este chico toda su vida solo ha buscado una cosa, su motivo principal era encontrar a su madre, por eso aceptó ser entrenado por Vulko (interpretado magistralmente por Willem Dafoe), éste le enseña como pelear, como nadar, como manejar correctamente el tridente de su madre; y es un entrenamiento que duró por varios años, pero a pesar de que Arthur cumplía con cada entrenamiento que se le pedia, a pesar de que superaba cualquier obstaculo siempre recibía la misma respuesta de Vulko, que aún no estaba listo para conocer donde estaba su madre.

Jason Momoa y Amber Heard cargan con el peso de la película

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Tenía mis dudas con este duo, no tanto por el lado de Momoa, sino por el de Amber ya que no le habia visto aquel talento que muchos si le atribuyen, pero debo decir que sali de la sala de cine gratamente sorprendido con ella, ya que supo defender su personaje y encajar a la perfección en la película, no era simplemente un adorno que estaba alli para distraer, sino todo lo contrario, es muy importante en la resolución de muchos conflictos que se le presentan a Arthur.

Hay algo del personaje de Arthur que llama la atención y es su evolución durante la película, el se creía que era muy poderoso, pero claro se enfrentaba a simples seres humanos, cuando bajó al oceano y se enfrentó con los de su especie las cosas fueron muy distintas, y el se lo dice al personaje de Mera “en cada pelea que me meto solo recibo palizas”, luego al final tambien siente culpa por algo que el permitió y pudo evitar, el arco argumental de Arthur hasta ser el Rey de Atlantis esta muy bien llevado y contado.

Por mencionar a otros personajes destacar a Vulko (Willem Dafoe) y a la Reina Atlanna (Nicole Kidman), Dafoe aqui lo vemos como un consejero del Rey, tambien como un entrenador disciplinado pero que es una persona leal y con principios, no deja que las ideas radicales de el Rey Orn lo manipulen, Nicole Kidman tiene muy buenos momentos al comienzo y al final de la cinta, Dolph Lundgren si me parece un poco desaprovechado la verdad, pudo haber dado más juego en esta historia y ni hablar de Djimon Hounsou que su personaje estuvo como 40 segundos en pantalla.

💰Aquaman es oficialmente la película del DCEU con mayor recaudación global💰

Cuenta con dos villanos pero solo uno de ellos convence

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Aqui se presenta a dos villanos, al hermanastro de Arthur, el Rey Orn y a Black Manta, comenzemos con Orn, el quiere ser el Amo del Oceano, y con todo ese poder militar enviar una cruzada a la superficie para terminar con la raza humana, ya que nosotros como especie estamos destruyendo su ecosistema con basura y desechos toxicos, y es que, tiene un punto de razón porque es la verdad, a veces no sabemos lo que estamos haciendole a este hermoso planeta.

Ahora hablemos de Black Manta el personaje más flojo para mi, lo sacas de la película y no pasa nada, su peso en la cinta es menos que cero, primero que todo busca a Aquaman para atravesarlo con su cuchilla a cuenta de… aun no se, porque no nos explican este odio de Manta hacia Arthur, parece que solo quiere matarlo porque si. Luego si es verdad que tiene que vengarse de el y ahi tiene un motivo para ser villano, pero se queda muy por debajo de lo minimo exigible para una cinta de esta magnitud.

Queda por ver que será de Black Manta en el futuro cercano del DCEU, la escena post creditos nos da una pincelada de lo que puede ocurrir… y si, seguirá buscando a Aquaman para vengarse de lo que le hizo, esperemos que el futuro guión dote a este villano de un trasfondo más convincente o que el actor mejore sus registros porque ahora mismo no me invitan al optimismo.

En conclusión…

Es una excelente película, una obra de arte en muchas escenas, Jason Momoa y Amber Heard llevan el peso de la película y Patrick Wilson, Willem Dafoe y Dolph Lundgren estan gravitando alrededor de ellos, hay que destacar la fotografía de la película, los efectos visuales por fin me parecen que estan bien implementados, no como en Batman v Superman que a veces el traje de Batman parecía plastico mojado, ahora ¿Es la mejor cinta del Universo Extendido de DC? Probablemente la mejor con Wonder Wonam, ha dejado la vara muy alta, queda por ver que nos tiene preparado Patty Jenkins con Wonder Woman 84.

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