Crítica: Cómo deshacerme de mi jefe – El romance llega a Netflix

Hablemos de Cómo deshacerme de mi jefe.

La buena fama que se ha forjado Netflix en temas de series es incontestable; la plataforma no se da basto con trabajos que entusiasman al gran público (Stranger Things, 13 Reasons Why) sino que también va a por producciones que conquistan los más prestigiosos premios (The Crown, Black Mirror).

Pero en cuanto a temas de película, la historia no se repite; gracias a (aberraciones de) películas como Mute y Bright, a Netflix le preside una reputación lamentable; sin embargo sería injusto señalar todo el contenido por unas cuantas películas malas. Porque de hecho tampoco es que el sitio de suscripción lo ha hecho todo mal; ha distribuido buenas películas que han pasado desapercibidas (El asedio de Jadotville), ha estrenado películas que de otro modo no hubiesen llegado al público fuera de Estados Unidos (Aniquilación) y el año pasado estrenó tres de las mejores películas de 2017 (Okja, The Meyerowitz Stories, Mudbound). Ha sido este año que ha conseguido el equilibrio perfecto con Cómo deshacerme de mi jefe.

Comedia romántica de enredos

Set it Up (título original) es una comedia romántica efectista. No se acerca a las mejores producciones de la plataforma pero tampoco tiene nada que ver con los peores trabajos. De hecho encuentra un equilibrio en su tono que la convierte en una cinta bastante entretenida e incluso mejor de lo que se puede esperar.

La película de Claire Scanlon está ambientada en Nueva York (donde se han desarrollado las mejores comedias románticas de la historia, obviamente) y gira alrededor de Harper (Zoey Deutch) y Charlie (Glen Powell), dos jóvenes que tienen en común un trabajo demandante por parte de dos jefes tiranos. Ambos se conocen por accidente y el “desagrado” mutuo es instantáneo. Pero entonces se dan cuenta que uno necesita del otro para hacer que sus vidas sean más fáciles. ¿Cómo? Haciendo que sus jefes, la periodista deportiva Kirsten Stevens (Lucy Liu) y el empresario Rick Ottis (Taye Diggs) se enamoren.

Tranquilos, no hay spoilers. De hecho, todo lo descrito en el párrafo anterior aparece en el tráiler de la película porque se trata de la historia principal. Tal como lo expresa su título en español. Cómo deshacerme de mi jefe cuenta con una sinopsis bastante facilona que hemos visto en un par de ocasiones (de hecho, el plan casamentero de sus protagonistas recuerda al plan de Cheryl Horowitz en Clueless), sin embargo desprende mucho encanto y es así como logra capturar el interés del espectador.

Encanto por doquier

La historia se vale de ciertas características del género cómo el modo en que se conocen los personajes, la reacción que despiertan uno en el otro, la personalidad mandona de los jefes. Y es que como he dicho, no se trata de la película más original (no necesita, ni busca serlo) pero sí que es uno de los trabajos con más encanto que ha estrenado Netflix. Gracias a la dirección de Scanlon y el guión de Katie Silberman, dotan de cierta naturalidad a la historia y lo consiguen gracias a diálogos frescos, hilarantes, acentuados en unas líneas ocurrentes que delinean la personalidad de los protagonistas.

Aunque la historia no busque romper los moldes del género; el perfil de los personajes es diferente a lo que hemos visto en otras películas similares. A Harper le encanta el fútbol americano, la pizza; y aunque tiene sus inseguridades respecto a su talento para escribir, siempre se muestra más determinante que Charlie, quien parece tenerle tanto miedo a su jefe como al fracaso.

Dosis de simpatía

Set it Up también muestra esa pseudo relación romántica entre Kirsten y Rick; y así como los personajes de Deutch y Powell son esenciales para el toque romántico; los de Liu y Diggs juegan un papel importante en la comedia.

Lo que también quiere decir que la película cuenta con un elenco muy acertado. Zoey Deutch vuelve a derrochar toda su carisma frente a la cámara, con mucho desparpajo y verborrea; mientras que Glen Powell demuestra que es un actor a tomar en cuenta capaz de encajar con el perfil de galán romántico o el socarrón de turno (como su Chad en la infravalorada Scream Queens). Lucy Liu y Taye Diggs también están muy bien y hasta Pete Davidson, como el mejor amigo de Charlie tiene un par de buenas escenas.

La película aprovecha tener Nueva York como escenario; juega con un diseño de producción moderno, bastante pomposo (muy películas de Nancy Mayers). Está a las ordenes de una banda sonora con buenas elecciones que complementan las escenas más memorables de la película.

Cómo deshacerme de mi jefe no es la mejor película de Netflix, tampoco la peor. Para los amantes de las rom-com es una opción con todo lo que se le puede pedir al género. Y que desprende mucho encanto, gran parte, a través de sus protagonistas. Además de compartir una química tremenda cargan con parte fundamental de la película. Si tan sólo buscas relajarte un sábado por la noche y ver una película que te haga reír (y suspirar) Set it Up tiene lo necesario.

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