Crítica El niño y la bestia – Fantasía y amistad al máximo exponente

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En la Sexta Butaca hemos hablado en bastantes ocasiones sobre películas de Mamoru Hosoda; La chica que saltaba a través del tiempo y Wolf Children son ejemplos de ello. La crítica de hoy es sobre El niño y la bestia (Bakemono no ko, en japonés), largometraje guionizado y dirigido por el mismo Hosoda.

Mundos paralelos y crecimiento personal

El niño y la bestia está protagonizada por Ren, un niño solitario que vive en Tokio. Tras perder a su madre y sin conocer el paradero de su padre, se escapa de casa enfadado con todo el mundo en general. En ese momento de desesperación, ve a una criatura sobrenatural con aspecto de bestia que forma parte de un mundo paralelo al humano. Ese día, el pequeño cruza la frontera a otro mundo, el Reino de las bestias, donde se reencuentra con esa bestia, de nombre Kumatetsu, sucesor potencial del líder del Reino. Este, que buscaba un discípulo para hacerlo su sucesor en el futuro, propone al niño ser su aprendiz y lo bautiza como Kyûta. Una vez juntos, lucharán diariamente para hacerse más fuertes y poder cumplir sus objetivos.

bestia

Al igual que Wolf Children, El niño y la bestia es una película que resulta ser más adulta de lo que parece a priori. Basa su trama en el crecimiento personal de los dos protagonistas. Estos desarrollan una bonita relación padre-hijo a la vez que maduran como personajes. Sin duda, en El niño y la bestia encontraréis personalidades redondas, completas y con muchos matices, como sus miedos o sus metas.

Kyûta, el niño, que empieza siendo un pequeño perdido y abandonado, encuentra el padre que siempre necesitó en su maestro Kumatetsu, la bestia. Kumatetsu es un aspirante a líder de las bestias que, aunque no sea el favorito de los habitantes del Reino, sigue luchando. Es terco, solitario y bruto, pero algo que me encanta de él es su persistencia y su buen corazón. Gracias a estar juntos, los dos se vuelven más fuertes, tanto físicamente como espiritualmente. Esto lo vemos claro en Kyûta, al que vemos crecer durante el largometraje hasta convertirse en un adulto capaz de luchar contra sus temores.

El niño y la bestia. Animación y banda sonora

El niño y la bestia es un largometraje de 118 minutos producida por el Studio Chizu. Como en todas las películas de Hosoda, la animación de esta es simplemente maravillosa. Tanto Tokio como todos y cada uno de los escenarios del Reino de las Bestias están dibujados con asombroso cariño. Me gustaría destacar los paisajes y los fondos, que se muestran exóticos y coloridos en bonitos planos generales.

Además, el diseño de los personajes es, cuanto menos, sobresaliente. Cada bestia tiene un aspecto diferente y especial, que va acorde con su personalidad. Además, la animación está llena de mensajes y de simbolismo. La banda sonora fue compuesta por el músico japonés Takagi Masakatsu. Esta sigue a los personajes y a su acción con perfecta armonía, despuntando sobretodo en los momentos álgidos de la película.

El niño y la bestia – Opinión final

El niño y la bestia es una película hermosa y emotiva que nos atrapará desde el primer momento. Los personajes son entrañables y la historia envolvente. Sin duda, os la recomiendo, tanto por la animación como por la trama. Me ha encantado.

El mensaje que El niño y la bestia quiere dar llega a la perfección al espectador, de una manera que os dejará con ganas de ver más. La película tiene también una serie de cómics manga, licenciados por Planeta. Gracias por leer mi crítica, un placer escribir para vosotros. Espero vuestra opinión. Con cariño, desde La Sexta Butaca.

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